Cuáles son los materiales más utilizados en paneles solares térmicos

La energía solar térmica representa una alternativa sostenible y eficiente a los métodos tradicionales de calentamiento de agua y espacios. A diferencia de la energía solar fotovoltaica, que convierte la luz solar en electricidad, la energía solar térmica aprovecha el calor del sol directamente para diversos usos, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y minimizando el impacto ambiental. Su aplicación abarca desde sistemas domésticos de agua caliente sanitaria hasta instalaciones industriales de gran escala.
La eficiencia y durabilidad de los paneles solares térmicos dependen en gran medida de los materiales empleados en su construcción. La selección de estos materiales implica considerar factores como la absorción de la radiación solar, la resistencia a la corrosión, la capacidad de retención de calor, el coste y la vida útil. Comprender las características de estos materiales es crucial para optimizar el rendimiento y la longevidad de estos sistemas energéticos.
Absorbedores
Los absorbentes son el corazón de un panel solar térmico, encargados de capturar la radiación solar y convertirla en calor. Tradicionalmente, el cobre ha sido el material más utilizado debido a su excelente conductividad térmica, permitiendo una rápida transferencia de energía al fluido circulante. Sin embargo, el aluminio se está convirtiendo en una alternativa popular por su menor coste y su resistencia a la corrosión, aunque su conductividad es inferior.
El tratamiento superficial de los absorbentes es fundamental para maximizar su eficiencia. Se suelen aplicar recubrimientos selectivos, basados en óxidos metálicos, que aumentan la absorción de radiación solar en el rango visible y disminuyen la emisión de radiación infrarroja. Esto reduce las pérdidas de calor y mejora el rendimiento general del panel. La nanotecnología está introduciendo nuevos materiales y recubrimientos con propiedades aún más avanzadas.
Finalmente, la geometría del absorbente también influye en su capacidad de captación de energía. Las superficies rugosas o con aletas mejoran la absorción al aumentar el área de contacto con la luz solar y reducen la reflexión. La optimización de esta geometría es un área de investigación continua para mejorar la eficiencia de los sistemas solares térmicos.
Recubrimientos Selectivos
Los recubrimientos selectivos son capas delgadas aplicadas sobre el absorbente para mejorar su rendimiento. Estos recubrimientos están diseñados para tener una alta absorbancia en el espectro solar y una baja emisividad en el espectro infrarrojo, minimizando las pérdidas de calor. Basados en óxidos metálicos como el óxido de magnesio, el óxido de níquel o combinaciones de ambos, ofrecen un equilibrio optimizado entre absorción y emisión.
La durabilidad de estos recubrimientos es un factor crítico, ya que su degradación reduce la eficiencia del panel con el tiempo. La exposición a altas temperaturas, la humedad y la radiación UV pueden afectar la integridad del recubrimiento. Se están investigando nuevos materiales y técnicas de deposición para mejorar la resistencia de estos recubrimientos a las condiciones ambientales adversas.
La investigación actual se centra en el desarrollo de recubrimientos selectivos basados en nanomateriales, que ofrecen un mayor control sobre las propiedades ópticas y térmicas. Estos nanomateriales prometen una mayor eficiencia y una mayor vida útil, abriendo nuevas posibilidades para la energía solar térmica.
Aislamiento Térmico
Un buen aislamiento térmico es esencial para reducir las pérdidas de calor del panel solar y mantener la temperatura del fluido circulante. La lana mineral (lana de roca o lana de vidrio) es un material aislante comúnmente utilizado debido a su bajo coste y su buena capacidad de aislamiento. Sin embargo, existen alternativas más eficientes, aunque más costosas.
Los materiales de cambio de fase (PCM) son una alternativa innovadora que permite almacenar calor latente, mejorando la eficiencia del sistema. Estos materiales absorben o liberan calor durante su cambio de fase (por ejemplo, de sólido a líquido) sin cambiar su temperatura, lo que permite regular la temperatura del fluido y aumentar la disponibilidad de energía térmica.
El poliuretano expandido (PUR) y el poliestireno expandido (EPS) son otros materiales aislantes populares, especialmente en aplicaciones donde se requiere una alta resistencia a la humedad. La selección del material aislante adecuado depende de las condiciones climáticas, el tipo de panel y el presupuesto disponible.
Materiales de Glaseado

El glaseado, o cubierta transparente, protege el absorbente de los elementos y permite el paso de la radiación solar. El vidrio es el material más utilizado debido a su alta transparencia a la radiación solar y su resistencia a las inclemencias del tiempo. El vidrio templado es especialmente resistente a los impactos y las variaciones de temperatura.
El vidrio de baja emisividad (Low-E) es una alternativa que reduce las pérdidas de calor por radiación infrarroja, mejorando la eficiencia del panel. Este tipo de vidrio está recubierto con una capa delgada de material que refleja la radiación infrarroja, manteniendo el calor dentro del panel.
Los polímeros como el policarbonato y el acrílico son alternativas más ligeras y resistentes a los impactos que el vidrio, aunque su transparencia y resistencia a la radiación UV son inferiores. Su uso se limita a aplicaciones específicas donde el peso y la resistencia al impacto son prioritarios.
Carcasas y Estructuras
La carcasa o estructura del panel solar térmico debe ser resistente a la corrosión y a las inclemencias del tiempo, además de proporcionar soporte al absorbente, el aislamiento y el glaseado. El aluminio es ampliamente utilizado gracias a su ligereza, resistencia a la corrosión y facilidad de fabricación. Suele estar anodizado para mejorar su resistencia a la intemperie.
El acero galvanizado es otra opción, especialmente en aplicaciones donde se requiere una mayor resistencia mecánica. Sin embargo, es más pesado que el aluminio y puede ser susceptible a la corrosión si la capa de galvanizado se daña.
Los plásticos reforzados con fibra de vidrio (PRFV) ofrecen una alternativa ligera y resistente a la corrosión, pero su coste es generalmente más elevado. Los diseños de estos materiales permiten adaptarse a las diferentes condiciones climáticas y tamaños de instalaciones.
En resumen
La selección adecuada de los materiales para los paneles solares térmicos es crucial para optimizar su rendimiento, durabilidad y rentabilidad. La innovación continua en el desarrollo de nuevos materiales y recubrimientos promete mejorar aún más la eficiencia y reducir los costes de esta tecnología renovable. Factores como la disponibilidad, el coste y el impacto ambiental también influyen en la elección de los materiales.
El futuro de la energía solar térmica depende en gran medida de la capacidad de desarrollar materiales más eficientes, duraderos y económicos. La combinación de materiales tradicionales con nuevos materiales basados en nanotecnología y materiales de cambio de fase abre un abanico de posibilidades para optimizar el aprovechamiento de la energía solar y contribuir a un futuro energético más sostenible.

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