Qué criterios de eficiencia energética tienen las ventanas con doble acristalamiento

Las ventanas son elementos cruciales en cualquier construcción, no solo por su función estética y de iluminación, sino sobre todo por su impacto en la eficiencia energética de un hogar. En los últimos años, la demanda de soluciones que reduzcan el consumo energético ha impulsado la popularidad de las ventanas con doble acristalamiento, también conocidas como de doble vidrio. Estas ventanas ofrecen una serie de ventajas en cuanto a aislamiento térmico y acústico, contribuyendo significativamente a la reducción de costes en calefacción y refrigeración.
La elección de las ventanas con doble acristalamiento adecuadas requiere entender los diferentes criterios que determinan su rendimiento energético. No todas las ventanas dobles son iguales; factores como el tipo de vidrio, el gas empleado entre los cristales, el marco y el sellado influyen de manera decisiva en sus capacidades aislantes. Este artículo explorará a fondo estos criterios, proporcionando una guía completa para tomar una decisión informada y optimizar la eficiencia energética de tu vivienda.
Tipo de Vidrio
El tipo de vidrio utilizado en la ventana con doble acristalamiento es un factor fundamental. El vidrio flotado es el estándar, pero existen opciones más avanzadas como el vidrio bajo emisivo (Low-E), que incorpora una capa metálica que reduce la transferencia de calor radiante. Esto significa que en invierno retiene el calor dentro de la vivienda y en verano evita que el calor exterior entre. La elección del vidrio Low-E adecuado dependerá de la ubicación geográfica y del clima predominante.
Además del Low-E, existen vidrios con control solar, diseñados para minimizar la ganancia de calor solar en climas cálidos, contribuyendo al confort térmico y reduciendo la necesidad de aire acondicionado. Estos vidrios suelen tener un tinte ligeramente ahumado. Es importante considerar que el nivel de transmisión lumínica puede variar según el tipo de vidrio, por lo que es crucial encontrar un equilibrio entre eficiencia energética y luz natural.
La calidad del vidrio también afecta a su durabilidad y resistencia. Vidrios templados o laminados ofrecen mayor seguridad y resistencia a impactos, lo que puede ser especialmente relevante en zonas expuestas a fuertes vientos o con riesgo de roturas. Analizar las certificaciones de calidad del vidrio es un buen indicador de su rendimiento y vida útil.
Gas Entre Cristales
El espacio entre los dos cristales de una ventana con doble acristalamiento no está vacío; se rellena con un gas para mejorar el aislamiento térmico. El aire seco es una opción, pero los gases nobles como el argón y el kriptón ofrecen un rendimiento significativamente superior. El argón es el más común debido a su buena relación calidad-precio, mientras que el kriptón, aunque más caro, proporciona un aislamiento aún mayor.
La elección del gas dependerá del nivel de aislamiento térmico deseado y del presupuesto disponible. El kriptón es especialmente adecuado para climas extremadamente fríos o para ventanas de gran tamaño. Es importante asegurarse de que la ventana esté correctamente sellada para evitar fugas del gas, lo que reduciría su eficacia aislante. La estanqueidad del sellado es crucial para mantener las propiedades del gas a lo largo del tiempo.
La conductividad térmica del gas es un factor determinante en su capacidad aislante. Cuanto menor sea la conductividad, mejor será el aislamiento. Además, la densidad del gas influye en su capacidad para reducir la convección dentro del espacio entre los cristales.
Marcos y Perfiles
El material del marco de la ventana juega un papel clave en su eficiencia energética. Los marcos de PVC son los más populares debido a su excelente aislamiento térmico, bajo mantenimiento y precio asequible. La estructura del PVC impide la transferencia de calor de manera eficiente. Los marcos de madera también ofrecen un buen aislamiento, aunque requieren un mayor cuidado y mantenimiento.
Los marcos de aluminio, aunque resistentes y duraderos, son malos aislantes térmicos. Sin embargo, existen marcos de aluminio con rotura de puente térmico, que incorporan un material aislante en el interior del perfil para reducir la transferencia de calor. La rotura de puente térmico mejora significativamente el rendimiento energético del aluminio, haciéndolo una opción viable. La innovación en los perfiles de aluminio ha mejorado sustancialmente su eficiencia.
Además del material, el diseño del marco es importante. Un marco bien diseñado debe minimizar el contacto entre el interior y el exterior, evitando así la transferencia de calor por conducción. Sellados herméticos entre el marco y el vidrio también son esenciales para prevenir filtraciones de aire.
Sellado y Hermeticidad

Un sellado deficiente en una ventana con doble acristalamiento puede comprometer su eficiencia energética, permitiendo filtraciones de aire y pérdidas de calor. El sellado se realiza con materiales como silicona o burletes, que deben ser de alta calidad y aplicados correctamente para garantizar su eficacia a largo plazo. La integridad del sellado es primordial.
La hermeticidad de la ventana se mide en términos de su resistencia al paso del aire. Una ventana hermética debe mantener una presión interna constante, evitando corrientes de aire y fluctuaciones de temperatura. Las pruebas de hermeticidad son importantes para verificar que la ventana cumple con los estándares de calidad. La presión del aire es un factor crítico en estas pruebas.
Además del sellado inicial, es importante realizar un mantenimiento periódico para asegurar que los sellos se mantienen en buen estado. Reemplazar los burletes desgastados o reparar las grietas en el sellado puede mejorar significativamente la eficiencia energética de la ventana. Una revisión anual es recomendable.
Certificaciones Energéticas
Las certificaciones energéticas son una herramienta valiosa para comparar el rendimiento de diferentes ventanas con doble acristalamiento. Etiquetas como el sello CE, que indica que el producto cumple con los estándares de seguridad europeos, y calificaciones energéticas independientes, como las proporcionadas por organizaciones de pruebas reconocidas, ofrecen información objetiva sobre sus capacidades aislantes. Buscar la calificación energética es fundamental.
Estas certificaciones suelen incluir valores como el factor U (que mide la transmitancia térmica) y el factor solar (que mide la ganancia de calor solar). Cuanto menor sea el factor U, mejor será el aislamiento térmico. Cuanto menor sea el factor solar, menor será la ganancia de calor solar. La información de la etiqueta energética debe considerarse cuidadosamente.
Además de las certificaciones de producto, existen certificaciones de instalación que garantizan que la ventana ha sido instalada correctamente, lo que es crucial para mantener su rendimiento energético. Contratar a un instalador certificado asegura una correcta aplicación y minimiza el riesgo de filtraciones de aire.
En resumen
Las ventanas con doble acristalamiento representan una inversión inteligente para mejorar la eficiencia energética de cualquier vivienda. Sin embargo, no basta con elegir una ventana doble al azar; es crucial considerar los criterios mencionados en este artículo: tipo de vidrio, gas entre cristales, material del marco, sellado y certificaciones energéticas. La combinación adecuada de estos factores garantizará un rendimiento óptimo y una reducción significativa en los costes de energía.
Tomar una decisión informada implica evaluar las necesidades específicas de tu hogar, teniendo en cuenta el clima, la exposición al sol y el presupuesto disponible. Invertir en ventanas de alta calidad, instaladas correctamente, no solo te ayudará a ahorrar energía, sino que también aumentará el confort térmico de tu hogar y contribuirá a un futuro más sostenible.

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