Qué innovaciones están desarrollándose en energía solar térmica actualmente

La energía solar térmica, que aprovecha el calor del sol para generar electricidad o calor directamente, ha sido una alternativa prometedora a los combustibles fósiles durante décadas. Sin embargo, recientes avances están revitalizando este campo, impulsados por la necesidad de fuentes de energía más sostenibles y eficientes. Lejos de quedar obsoleta por el auge de la fotovoltaica, la energía solar térmica se está reinventando gracias a la innovación en materiales, diseño y almacenamiento.
Históricamente, las plantas de energía solar térmica se han basado en tecnologías relativamente maduras, como los colectores solares parabólicos y las torres solares. No obstante, la competencia de precios y la intermitencia de la radiación solar han impulsado la investigación en nuevas soluciones que mejoren la rentabilidad y la fiabilidad. Hoy en día, la innovación se centra en aumentar la eficiencia de la captación, reducir costes de fabricación y, crucialmente, mejorar los sistemas de almacenamiento de energía térmica.
Nuevos Fluidos de Transferencia de Calor
El desarrollo de fluidos de transferencia de calor (HTF) de nueva generación es un área de investigación crucial. Los HTF tradicionales, como el aceite sintético, tienen limitaciones en cuanto a temperatura máxima y estabilidad a largo plazo. Se están investigando fluidos basados en sales fundidas, que ofrecen una mayor tolerancia a altas temperaturas, permitiendo operar las centrales a mayor eficiencia y producir vapor a presiones más elevadas.
Otro enfoque consiste en explorar nanofluidos, que son fluidos base (como agua o aceite) con nanopartículas dispersas. Estas nanopartículas pueden mejorar significativamente las propiedades termofísicas del fluido, como la conductividad térmica y la capacidad calorífica, optimizando la transferencia de energía. La estabilidad de estas suspensiones a largo plazo es un desafío clave.
Finalmente, el uso de CO2 supercrítico como HTF está ganando terreno debido a su bajo coste, abundancia y excelentes propiedades termodinámicas. Sin embargo, el manejo de la alta presión que requiere el CO2 supercrítico presenta desafíos de ingeniería significativos, que la investigación busca superar.
Almacenamiento Térmico Avanzado
El almacenamiento de energía térmica es fundamental para superar la intermitencia de la radiación solar. Las tecnologías actuales, como el almacenamiento en sales fundidas, son eficientes, pero relativamente costosas. Se están desarrollando alternativas como el almacenamiento térmico de alta temperatura con materiales de cambio de fase (PCM).
Estos PCM absorben o liberan grandes cantidades de calor a una temperatura relativamente constante, lo que los hace ideales para almacenar energía durante el día y liberarla por la noche o en días nublados. El desafío radica en encontrar PCM con alta densidad energética, buena conductividad térmica y estabilidad química.
Investigaciones prometedoras exploran el uso de materiales cerámicos y compuestos avanzados como PCM. Además, se están investigando sistemas híbridos que combinan diferentes tecnologías de almacenamiento, como PCM y almacenamiento en sales fundidas, para optimizar la eficiencia y reducir los costes.
Colectores Solares de Concentración de Última Generación
La eficiencia de los colectores solares de concentración (CSP) es clave para reducir el coste de la energía solar térmica. Los colectores parabólicos, aunque maduros, están siendo optimizados con nuevos materiales reflectantes y sistemas de seguimiento más precisos. Se busca maximizar la cantidad de radiación solar que se concentra en el receptor.
Más allá de los colectores parabólicos, se están desarrollando diseños innovadores como los colectores solares de Fresnel lineal y los sistemas de heliostatos controlados por algoritmos inteligentes. Estos sistemas permiten una mayor versatilidad y adaptabilidad a diferentes condiciones climáticas.
La impresión 3D está jugando un papel importante en la fabricación de componentes personalizados para estos colectores, permitiendo una mayor optimización del diseño y una reducción de los costes de producción.
Integración con Otras Energías Renovables

La integración de la energía solar térmica con otras fuentes de energía renovable, como la fotovoltaica y la eólica, es una estrategia prometedora para mejorar la fiabilidad y la disponibilidad del suministro eléctrico. Los sistemas híbridos pueden combinar las fortalezas de cada tecnología y mitigar sus debilidades.
Por ejemplo, una central híbrida solar térmica-fotovoltaica puede utilizar la energía solar térmica para generar electricidad durante las horas pico de demanda y la energía fotovoltaica para proporcionar un suministro continuo durante todo el día. Además, el almacenamiento térmico puede complementar la producción intermitente de la energía eólica.
La gestión inteligente de estos sistemas híbridos requiere el uso de algoritmos avanzados de control y optimización, que permitan ajustar la producción de cada fuente de energía en función de la demanda y las condiciones ambientales.
Nuevos Materiales para Receptores Solares
Los receptores solares, que absorben la radiación solar concentrada y la convierten en calor, son un componente crítico de las centrales solares térmicas. Los materiales convencionales, como el acero inoxidable, tienen limitaciones en cuanto a temperatura máxima y resistencia a la corrosión.
Se están investigando nuevos materiales como las cerámicas de ultra alta temperatura (UHTCs) y las aleaciones refractarias, que pueden soportar temperaturas mucho más elevadas sin degradarse. Estos materiales permiten aumentar la eficiencia de conversión de energía y reducir los costes de mantenimiento.
Además, se están desarrollando recubrimientos selectivos que maximizan la absorción de la radiación solar y minimizan la emisión de calor por radiación, optimizando el rendimiento de los receptores. La durabilidad y coste de estos recubrimientos son factores clave a considerar.
En resumen
La energía solar térmica está experimentando una fase de innovación sin precedentes, impulsada por la necesidad de diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Los avances en fluidos de transferencia de calor, almacenamiento térmico, colectores solares y materiales para receptores están abriendo nuevas oportunidades para esta tecnología.
El futuro de la energía solar térmica pasa por la integración con otras energías renovables y el desarrollo de sistemas híbridos inteligentes. La colaboración entre la investigación académica y la industria es crucial para acelerar la implementación de estas tecnologías y hacer que la energía solar térmica sea una opción competitiva y sostenible a largo plazo.

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