Qué mantenimiento requiere una ventana con doble acristalamiento para mantener su eficiencia

Las ventanas con doble acristalamiento se han convertido en un estándar en la construcción moderna debido a su excelente capacidad de aislamiento térmico y acústico. Ofrecen un confort superior en el hogar, reducen el consumo energético y contribuyen a la sostenibilidad. Sin embargo, para mantener sus beneficios a lo largo del tiempo, es crucial realizar un mantenimiento adecuado y regular.
Ignorar el mantenimiento de estas ventanas puede resultar en una pérdida de eficiencia, aumentando los costos de calefacción o refrigeración y disminuyendo su rendimiento en cuanto a la reducción del ruido. Un cuidado preventivo y correctivo sencillo puede prolongar significativamente la vida útil de las ventanas y asegurar que continúen ofreciendo el rendimiento esperado.
Limpieza del vidrio y los marcos
La limpieza regular es fundamental para mantener la transparencia del vidrio y la integridad de los marcos. Utiliza un detergente suave diluido en agua tibia y un paño de microfibra para evitar rayones. Evita productos abrasivos o disolventes que puedan dañar el revestimiento de baja emisividad (Low-E) que a menudo poseen estos vidrios.
Para una limpieza más profunda, especialmente en áreas con mucha suciedad, considera utilizar un limpiacristales específico para vidrios con doble acristalamiento, asegurándote de seguir las instrucciones del fabricante. Presta especial atención a las esquinas y bordes, donde tienden a acumularse más impurezas.
Después de la limpieza, seca completamente tanto el vidrio como los marcos para evitar la formación de manchas o la acumulación de humedad, que podría erosionar los materiales con el paso del tiempo. Inspecciona la ventana durante la limpieza para detectar posibles daños o problemas como grietas en el sellador.
Revisión y mantenimiento de los selladores
Los selladores son la primera línea de defensa contra la infiltración de aire y agua, por lo que es vital revisar su estado periódicamente. Inspecciona cuidadosamente los selladores alrededor del vidrio y el marco en busca de grietas, desprendimientos o signos de deterioro.
Si encuentras algún daño, retira con cuidado el sellador viejo utilizando una herramienta especializada y límpia la superficie antes de aplicar un nuevo sellador de calidad, específico para ventanas de doble acristalamiento. Asegúrate de que el sellador nuevo se adhiera correctamente y cubra completamente la junta.
La aplicación de un sellador flexible y resistente a la intemperie es crucial para garantizar una hermeticidad duradera. Un sellador en buen estado contribuye significativamente a la eficiencia energética y a prevenir problemas de humedad.
Mantenimiento de los herrajes y mecanismos de apertura
Los herrajes, como bisagras, manillas y sistemas de cierre, son componentes esenciales para el correcto funcionamiento de las ventanas. Lubrica regularmente los herrajes con un lubricante en aerosol a base de silicona para asegurar un movimiento suave y sin esfuerzo.
Verifica que los mecanismos de apertura y cierre funcionen correctamente, ajustando o reemplazando cualquier pieza dañada o desgastada. Un cierre defectuoso puede comprometer la estanqueidad de la ventana y reducir su capacidad de aislamiento. Presta atención a la resistencia de los herrajes al girar o levantar la ventana.
La limpieza de los herrajes también es importante. Elimina el polvo y la suciedad acumulada para prevenir la corrosión y asegurar su durabilidad. Un buen mantenimiento de los herrajes prolonga la vida útil de la ventana y evita averías costosas.
Inspección y cuidado de los burletes

Los burletes son las tiras de goma o plástico que se encuentran alrededor del marco de la ventana y sirven para sellar los espacios entre la ventana y el marco. Estos son cruciales para evitar fugas de aire y agua, manteniendo la temperatura interior y reduciendo las corrientes de aire.
Inspecciona los burletes regularmente en busca de signos de desgaste, como grietas, deformaciones o desprendimientos. Si encuentras algún daño, reemplaza los burletes dañados con burletes nuevos del mismo tipo y tamaño. Asegúrate de que los nuevos burletes se ajusten perfectamente a los espacios.
Una correcta instalación de los burletes es esencial para garantizar su eficacia. Utiliza un adhesivo adecuado y presiona firmemente los burletes contra el marco para asegurar una selladura hermética. Los burletes en buen estado contribuyen significativamente al ahorro energético.
Revisión del espacio entre cristales (cámara)
El espacio entre los dos cristales, conocido como cámara, está lleno de gas argón o kriptón para mejorar el aislamiento térmico. Si la ventana ha sufrido un daño, como una rotura, podría perderse el gas de la cámara, reduciendo su eficacia.
Visualmente, puedes intentar observar si hay condensación dentro de la cámara, lo cual es un indicativo de que el sellado entre los cristales se ha comprometido y ha entrado aire húmedo. La condensación persistente sugiere una pérdida de la capacidad aislante. Sin embargo, a veces, identificar una fuga de gas requiere de una evaluación profesional.
En caso de detectar una pérdida de gas, la única solución suele ser reemplazar la unidad de vidrio completa. No intentes repararla tú mismo, ya que esto podría comprometer aún más la seguridad y la eficiencia de la ventana.
En resumen
El mantenimiento regular de las ventanas con doble acristalamiento es una inversión a largo plazo que te permitirá disfrutar de sus beneficios durante muchos años. Un cuidado preventivo simple, como la limpieza regular, la revisión de los selladores y herrajes, y el reemplazo oportuno de los burletes, puede evitar problemas mayores y costosas reparaciones.
Recuerda que el rendimiento óptimo de estas ventanas contribuye a un hogar más confortable, eficiente energéticamente y sostenible. No subestimes la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo al cuidado de tus ventanas, ya que esto se traducirá en un ahorro económico y una mayor calidad de vida.

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